Trauma

Las experiencias traumáticas dejan huellas que pueden seguir presentes durante años en forma de miedo, bloqueo, alerta constante o desconexión emocional.

¿En qué consiste?

Consecuencias de experiencias amenazantes: abusos, violencia, negligencia, accidentes o falta prolongada de protección.
Recuerdos intrusivos, hipervigilancia, evitación, desconfianza, desregulación emocional o desconexión corporal/emocional.
Esta terapia es para ti si...
Te notas en alerta constante, con sobresaltos y mucha tensión física
Evitas lugares, personas o situaciones que te recuerdan a aquello
Te cuesta confiar en los demás o vincularte con cierta seguridad
Vuelven una y otra vez recuerdos, imágenes o pesadillas sobre lo que viviste

¿Cómo te ayudamos?

Empezamos por crear un espacio donde puedas sentirte seguro/a y comprendido/a, sin presiones para contar aquello para lo que todavía no te sientas preparado/a. Trabajamos primero en estabilizar: aprender a regular tu cuerpo, tu respiración, tus emociones y tus pensamientos.
Nos acercamos con cuidado a la experiencia traumática, integrándola poco a poco en tu historia para que deje de invadir tu presente. El proceso se ajusta siempre a tu ritmo, sin forzar y respetando tus necesidades.
Mayor sensación de seguridad en tu cuerpo y en tus relaciones
Comprensión de tus reacciones como respuestas a lo vivido, no como fallos tuyos
Espacios de calma, disfrute y conexión más presentes en tu vida
Comprender y reorganizar tu historia, fortaleciendo tu bienestar y autocuidado
Recuerdos y reacciones de alerta con menor intensidad y frecuencia
Mereces un espacio seguro para sanar
Si sientes que lo que viviste sigue afectando a tu vida actual, no tienes por qué cargar con ello en silencio. Podemos trabajar juntos en la consulta para acompañarte en tu proceso de recuperación.

Psicóloga experta en trauma en Valencia – Recupera seguridad y calma

A veces no es tristeza, ni “estrés normal”, ni falta de fuerza de voluntad. Es como si tu cuerpo se hubiera quedado viviendo en modo alerta: duermes ligero, te sobresaltas, te cuesta confiar, evitas ciertos lugares o conversaciones, y por dentro sientes tensión o vacío a la vez. Puede que incluso te preguntes si “estás exagerando” o si lo tuyo “ya debería estar superado”.

Si estás aquí, es probable que una parte de ti lleve tiempo intentando protegerte… aunque ese intento te esté robando calma, energía y conexión con los demás. En terapia para trauma no se trata de revivirlo todo ni de forzarte a contar lo que aún no puedes. Se trata de construir un espacio seguro, comprender lo que te ocurre y ayudarte a recuperar control, estabilidad y sentido, paso a paso y a tu ritmo.

Cuando el cuerpo sigue en alerta: cómo se manifiesta el trauma

El trauma psicológico aparece cuando una experiencia (o una etapa prolongada) desborda tu capacidad de afrontamiento y deja una huella que se reactiva en el presente: en forma de miedo, bloqueo, desconfianza, hiperalerta o desconexión emocional.

No siempre se vive como un recuerdo claro. A veces se siente como síntomas que “no encajan” o reacciones que no puedes controlar del todo:

  • Recuerdos intrusivos: imágenes, escenas, pensamientos que vuelven sin querer.
  • Pesadillas o sueño inquieto, despertares frecuentes.
  • Hipervigilancia: estar en guardia, sobresaltos, tensión física constante.
  • Evitación: lugares, personas, temas, sensaciones o emociones que “activan” algo.
  • Irritabilidad o estallidos que luego te dejan culpa o confusión.
  • Desregulación emocional: pasar de “estar bien” a desbordarte con facilidad.
  • Desconexión (adormecimiento emocional) o sensación de ir en “piloto automático”.
  • Síntomas corporales: opresión en el pecho, nudo en el estómago, dolor, fatiga, inquietud.

Trauma complejo y heridas en los vínculos

Cuando lo traumático se repite en el tiempo (por ejemplo, negligencia, violencia, abuso, falta de protección o entornos impredecibles), puede afectar a la autoestima, a la forma de relacionarte y a la sensación de seguridad con otras personas. No es “ser débil”: es el sistema intentando sobrevivir con los recursos que tuvo.

¿Por qué me pasa esto? Entender tu respuesta de supervivencia

Muchas reacciones del trauma no son “fallos tuyos”, sino respuestas de supervivencia aprendidas: luchar, huir, quedarte en bloqueo o intentar agradar para estar a salvo.

Cuando has vivido algo amenazante, el cerebro y el cuerpo pueden quedarse entrenados para detectar peligro incluso cuando ya no está. Por eso aparecen los disparadores (triggers): un tono de voz, una mirada, una fecha, un olor, un lugar… y de pronto el cuerpo reacciona como si volviera a ocurrir.

En terapia trabajamos para que puedas reconocer esas señales, ampliar tu margen de regulación (sin forzarte) y recuperar una sensación interna de seguridad: en tu cuerpo, en tu mente y en tus relaciones.

Cómo trabajamos el trauma en terapia: un proceso seguro y a tu ritmo

La terapia para trauma se centra en ayudarte a sentirte seguro/a primero, para después poder integrar lo vivido sin que invada tu presente. No se trata de empujarte a recordar, sino de acompañarte con cuidado para que tu sistema pueda procesar y descansar.

Nuestro enfoque es integrador y tiene en cuenta tu historia, tu contexto y tus vínculos. Combinamos herramientas cognitivo-conductuales y de regulación emocional con una mirada sistémica, para comprender cómo tu entorno y tus relaciones influyen en tu bienestar.

1) Crear seguridad (antes que “contarlo todo”)

El primer paso es construir un espacio donde puedas sentirte escuchado/a y comprendido/a. Aquí no hay prisa. Si todavía no estás preparado/a para hablar de ciertos detalles, se respeta. Tu ritmo importa.

2) Estabilización y regulación

Antes de acercarnos a lo traumático, trabajamos en estabilizar:

  • Identificar señales corporales de activación,
  • Aprender recursos para regular respiración y tensión,
  • Desarrollar estrategias para sostener emociones intensas,
  • Recuperar sensación de control y autocuidado.

Esto no es “hacerte fuerte para aguantar”, sino darte herramientas para que el proceso sea seguro.

3) Comprender el mapa del trauma

Ponerle nombre a lo que te pasa, entender patrones y conectar síntomas con experiencias ayuda a reducir culpa y confusión. Muchas personas sienten alivio solo con comprender: “esto tiene sentido”.

4) Integrar lo vivido sin que gobierne tu presente

Nos acercamos con cuidado a la experiencia traumática para que pueda integrarse en tu historia de manera más amable: que deje de irrumpir en forma de alerta, evitación o desconexión. El objetivo es que el recuerdo exista, pero sin el mismo peso emocional.

5) Reconectar con tu vida y tus vínculos

El trauma a menudo estrecha el mundo: limita planes, relaciones, deseo, disfrute. Parte del proceso es recuperar espacios de calma, conexión y sentido. También trabajamos límites, confianza y formas de relacionarte que te protejan sin aislarte.

Cómo es la primera sesión (y qué puedes esperar)

La primera sesión no es un examen ni un interrogatorio. Es un encuentro para conocerte, entender qué estás viviendo y qué necesitas ahora.

  • Hablaremos de lo que te trae a consulta y cómo te afecta en tu día a día.
  • Te explicaremos cómo podemos trabajar el trauma de forma gradual y segura.
  • Valoraremos juntos/as objetivos iniciales y el enfoque que mejor encaje contigo.

Si vienes con miedo (“¿y si me derrumbo?”, “¿y si no sé por dónde empezar?”), también hay espacio para eso. No tienes que hacerlo perfecto. Solo venir.

Beneficios de iniciar terapia para trauma

Trabajar el trauma no va de olvidar, sino de recuperar libertad interna. Cuando el sistema deja de vivir en alerta, cambia mucho más de lo que parece.

Con el tiempo, muchas personas notan:

  • Más sensación de seguridad en el cuerpo y en el día a día.
  • Menos intensidad y frecuencia de recuerdos intrusivos y reacciones de alarma.
  • Más calma y claridad mental para decidir, poner límites y cuidarse.
  • Mejor descanso y menos hipervigilancia.
  • Comprensión y autocompasión: entender que tus reacciones son respuestas a lo vivido.
  • Relaciones más seguras, con más conexión y menos miedo.

Terapia presencial y online en Valencia

Puedes elegir la modalidad que mejor sostenga tu proceso: presencial en Valencia u online. En terapia online, la clave es que te sientas seguro/a: buscamos un entorno de privacidad, una conexión estable y una forma de trabajar que se adapte a ti.

Si te cuesta salir de casa, si viajas, si vives fuera o si necesitas flexibilidad, el formato online puede ser una opción muy útil para empezar o mantener la continuidad del acompañamiento.

¿Cuándo conviene pedir ayuda?

Si lo que viviste (o lo que has vivido durante años) sigue apareciendo en tu presente —en tu cuerpo, tu mente o en tus relaciones—, pedir ayuda no es exagerar: es cuidarte.

Suele ser buen momento para consultar si:

  • Sientes que estás en alerta constante,
  • Evitas situaciones por miedo a activarte,
  • Notas desconexión emocional o corporal,
  • Repites patrones relacionales que te hacen daño,
  • Tu vida se ha ido haciendo más pequeña para poder “aguantar”.

No necesitas tenerlo claro ni ponerle un diagnóstico. En consulta lo ordenamos contigo.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que contar lo que me pasó con todo detalle?

No. En trauma, forzar el relato puede ser contraproducente. Trabajamos para que te sientas seguro/a primero y, si llega el momento de abordar lo vivido, lo hacemos de forma gradual y con recursos de regulación.

¿Necesito medicación?

La medicación solo puede valorarla un/a médico/a o psiquiatra. La terapia psicológica puede ser un abordaje central para el trauma; y, si en algún momento conviene una valoración médica, se comenta con cuidado y de forma coordinada.

¿Cada cuánto son las sesiones?

La frecuencia se decide de manera personalizada, según tu situación, tu nivel de activación y tus necesidades actuales. Lo importante es encontrar un ritmo sostenible que te ayude a avanzar con seguridad.

¿Puedo hacer terapia online si me cuesta salir de casa?

Sí. Para muchas personas, empezar online reduce barreras y facilita dar el primer paso. Buscaremos un encuadre de privacidad y recursos para que te sientas acompañado/a y estable durante el proceso.

¿Y si lo mío “no fue tan grave”?

El trauma no se mide solo por lo que pasó, sino por cómo te impactó y si te dejó sin recursos en ese momento. Si hoy te afecta, merece ser atendido con respeto, sin comparaciones.

Mereces un espacio seguro para sanar

Si sientes que lo vivido sigue pesando en tu cuerpo, tu mente o tus relaciones, no tienes por qué sostenerlo en silencio. En terapia podemos acompañarte a recuperar seguridad, estabilidad y calma, sin presiones y con un ritmo que tenga sentido para ti.

Cuando estés listo/a, puedes reservar tu primera cita y empezar a trabajarlo con apoyo profesional.

Información de contacto

Puedes contactarnos a través de los siguientes medios. Te responderemos a la mayor brevedad posible.

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