Trastornos y gestión emocional

Si sientes que tus emociones te desbordan o que estás desconectado/a de lo que te pasa, trabajar la gestión emocional puede ayudarte a recuperar el equilibrio interno y la calma.

¿En qué consiste?

Intensidad emocional descontrolada: enfado, cambios bruscos de ánimo, ansiedad, tristeza profunda, culpa, vergüenza o vacío emocional.
Dificultades para identificar, regular y expresar emociones, afectando la autoestima, relaciones y funcionamiento cotidiano.
Esta terapia es para ti si...
Notas cambios bruscos de estado de ánimo o explosiones de enfado difíciles de controlar
Sientes sensación de bloqueo, vacío o desbordamiento interno
Reaccionas de forma impulsiva y después te arrepientes o te culpas
Sufres cansancio, tensión o malestares físicos sin causa médica clara

¿Cómo te ayudamos?

En un espacio seguro, vamos poniendo palabras a lo que te ocurre y comprendiendo el sentido de tus emociones. Trabajamos para que entiendas qué te están intentando comunicar y por qué aparecen con tanta intensidad o, a veces, con ausencia total.
Incorporamos recursos prácticos: técnicas de regulación emocional, ejercicios de conexión cuerpo-mente, psicoeducación sencilla y pautas de autocuidado, para que poco a poco puedas responder a lo que sientes sin perderte en ello.
Mayor comprensión de tus emociones y de sus desencadenantes
Menos explosiones emocionales e impulsividad en el día a día
Sensación de calma y equilibrio interno más frecuente
Relaciones más claras y honestas al poder expresar cómo te sientes
Autocuidado más amable, desde la comprensión y no desde la exigencia
Aprende a vivir tus emociones de otra manera
Si notas que tus emociones te superan o te bloquean, no tienes por qué afrontarlo solo/a. Podemos trabajar juntos para que tus emociones se conviertan en una guía, y no en un obstáculo.

Psicóloga experta en trastornos y gestión emocional en Valencia – Vuelve a sentir calma sin pelearte contigo

Hay momentos en los que sentir se vuelve agotador. Te despiertas con un nudo en el pecho, el cuerpo en tensión, la cabeza dando vueltas… o, al contrario, notas una especie de vacío: como si estuvieras funcionando en automático, desconectado/a de ti. A veces la emoción explota en forma de enfado, llanto o ansiedad; otras veces se queda dentro, acumulándose, y tú solo intentas “aguantar” un día más. Si te está pasando, no es que seas débil ni que te falte fuerza de voluntad. Cuando las emociones desbordan o se apagan, suele haber una historia detrás. En terapia trabajamos para que puedas entender lo que ocurre, ponerle palabras y recuperar equilibrio, con un acompañamiento cercano, profesional y sin juicios.

Cuando las emociones desbordan: qué son los trastornos emocionales y cómo se manifiestan

Los trastornos emocionales y las dificultades de gestión emocional aparecen cuando sentir se vuelve demasiado intenso, demasiado frecuente o demasiado confuso, y eso empieza a afectar a tu bienestar, tus decisiones y tus relaciones. Es común notar cambios bruscos de ánimo, ansiedad, tristeza profunda, culpa, vergüenza, irritabilidad o sensación de vacío. Y también es común que, por dentro, te preguntes: “¿Por qué me pasa esto si ‘no debería’ estar así?”

Señales frecuentes de que tu regulación emocional necesita apoyo

No hace falta “tocar fondo” para pedir ayuda. Algunas señales habituales son:
  • Explosiones emocionales (enfado, llanto, discusiones) que luego dejan culpa o arrepentimiento.
  • Impulsividad: reaccionas rápido, dices o haces algo y después te cuesta reparar el daño.
  • Bloqueo emocional: sabes que algo pasa, pero no logras identificar qué sientes o qué necesitas.
  • Ansiedad y tensión sostenidas: mente acelerada, hipervigilancia, sensación de peligro o inquietud constante.
  • Tristeza o vacío que se alarga, con pérdida de energía o desconexión de lo que antes te importaba.
  • Malestar físico sin causa médica clara (tensión, cansancio, molestias digestivas, presión en el pecho).
  • Dificultad para poner límites, decir que no o expresar lo que te pasa sin miedo.

“Sé lo que me pasa… pero no sé cómo pararlo”

Muchas personas llegan a consulta con una idea clara: “No quiero seguir reaccionando así”. El problema no suele ser la emoción en sí, sino la sensación de que la emoción manda: te arrastra, te paraliza o te desconecta. En terapia no buscamos “controlarte” ni “apagar” lo que sientes. Trabajamos para que puedas relacionarte con tus emociones de otra manera: con más claridad, más autocuidado y menos lucha interna.

Cómo trabajamos la gestión emocional en terapia

La gestión emocional se entrena. Y se entrena mejor cuando te sientes en un lugar seguro, acompañado/a y comprendido/a. En consulta vamos paso a paso: primero entendemos qué te está pasando, qué lo activa y qué lo mantiene. Después construimos herramientas prácticas para que puedas responder a lo que sientes sin perderte en ello.

Primera sesión: qué puedes esperar

La primera sesión suele ser un espacio de aterrizaje. No tienes que venir “sabiendo explicarte bien”. Puedes venir con caos, con dudas o con silencio.
  • Te escuchamos para comprender tu situación actual y el contexto en el que ocurre.
  • Ponemos atención a cómo te afecta en tu día a día (cuerpo, pensamientos, conducta, relaciones).
  • Aclaramos qué necesitas y qué te gustaría conseguir con terapia.
  • Te explicamos cómo trabajamos y resolvemos dudas con calma.
La terapia es un proceso confidencial, y la prioridad es que puedas sentirte respetado/a, sin juicios y sin prisa.

Un enfoque integrador: mente, cuerpo y vínculos

Para acompañarte, combinamos una mirada cognitivo-conductual (para entender pensamientos, hábitos y respuestas emocionales) con un enfoque sistémico (para comprender cómo influyen tus vínculos, tu historia y tu entorno). Porque lo que te pasa no ocurre en el vacío: ocurre en una vida concreta, con experiencias concretas. Además, cuando las emociones se quedan “atascadas”, el cuerpo suele estar implicado. Por eso incorporamos ejercicios de conexión cuerpo-mente y recursos de autocuidado, para que no todo dependa de “pensar mejor”, sino también de sentirte más a salvo por dentro.

Herramientas que solemos utilizar (siempre adaptadas a ti)

Cada caso es único, pero en terapia de gestión emocional es habitual trabajar con:
  • Psicoeducación sencilla: entender qué función tienen las emociones y por qué aparecen así.
  • Identificación de desencadenantes: qué las activa, cómo se intensifican y qué las calma (o las empeora).
  • Técnicas de regulación emocional: estrategias para bajar la intensidad sin reprimirte.
  • Ejercicios de conexión cuerpo-mente: respiración, anclajes, atención a señales corporales.
  • Trabajo con pensamientos: detectar patrones de autoexigencia, culpa o catastrofismo, y construir alternativas más realistas.
  • Comunicación emocional: aprender a expresar lo que sientes sin atacarte ni atacarlo todo.
  • Pautas de autocuidado: no como “lista de deberes”, sino como una forma de tratarte con más amabilidad.
No se trata solo de hablar: se trata de comprender, practicar y consolidar nuevas formas de estar contigo y con los demás.

Qué puede cambiar cuando empiezas a regular tus emociones

Regular no es “ser una persona zen” todo el tiempo. Regular es poder sentir sin romperte por dentro, sin lastimarte y sin quedarte atrapado/a. Cuando trabajas tu gestión emocional, puedes empezar a notar:
  • Más comprensión de lo que sientes y de por qué aparece.
  • Menos impulsividad y más capacidad de pausar antes de reaccionar.
  • Más calma interna (no perfecta, pero más frecuente y accesible).
  • Relaciones más claras: expresas lo que te pasa con menos miedo y más honestidad.
  • Un autocuidado más amable: menos exigencia y más respeto por tus límites.
  • Mayor sensación de dirección: las emociones pasan de ser un obstáculo a convertirse en información útil.
Y algo muy importante: muchas personas descubren que lo que llamaban “soy así” en realidad era un patrón aprendido. Y lo aprendido, con apoyo, se puede transformar.

Terapia presencial en Valencia y terapia online: elige el formato que te encaje

La terapia puede funcionar tanto en formato presencial como online, siempre que sea un espacio cuidado y con buena conexión terapéutica.
  • Presencial en Valencia: si te ayuda salir de casa, sentir el espacio y separar un tiempo para ti.
  • Terapia online: si necesitas flexibilidad, si viajas, si vives fuera o si te sientes más cómodo/a hablando desde tu entorno.
En ambos casos trabajamos con el mismo objetivo: que puedas sentirte acompañado/a de manera profesional, con un encuadre claro y un espacio de confianza.

¿Cuándo es recomendable pedir ayuda?

Pedir ayuda no es un fracaso; suele ser un acto de lucidez. Es recomendable buscar apoyo si:
  • Tus emociones te desbordan o te bloquean con frecuencia.
  • Sientes que estás “al límite”, en tensión constante o desconectado/a de ti.
  • Tu estado emocional afecta a tu pareja, tu familia, tu trabajo o tu autoestima.
  • Te culpas por cómo reaccionas, pero no sabes cómo hacerlo diferente.
  • Has probado a “ponerle ganas” y aun así el malestar se repite.
Y si en algún momento aparecen ideas de hacerte daño o sientes que no puedes más, es importante pedir ayuda inmediata a tu entorno y a los servicios de urgencias de tu zona. No tienes que sostener eso en soledad.

Preguntas frecuentes

¿Necesito medicación para mejorar mi gestión emocional?

No siempre. En muchos casos, la terapia psicológica es el abordaje principal. Si en algún momento se valora apoyo farmacológico, se recomienda hacerlo con un médico o psiquiatra, y puede trabajarse de forma coordinada.

¿Y si no sé qué me pasa exactamente?

Es más común de lo que crees. A veces solo hay una sensación: “no estoy bien”, “estoy apagado/a”, “me desbordo”. En terapia empezamos por ahí, sin exigir claridad inmediata. La claridad se construye.

¿La terapia es presencial u online?

Puede ser presencial en Valencia u online, según tus necesidades. Lo importante es que el formato te permita sostener el proceso con estabilidad y seguridad.

¿Con qué frecuencia se hacen las sesiones?

La frecuencia se decide de forma personalizada, según tu momento vital, tu disponibilidad y lo que necesites trabajar. Lo habitual es empezar con un ritmo constante y ajustarlo después según evolución y objetivos.

¿Esto es para mí si “solo” quiero aprender a gestionar mejor?

Sí. No hace falta tener un diagnóstico para beneficiarte de un proceso terapéutico. Aprender a regular emociones, poner límites, entender patrones y cuidarte mejor es un motivo de consulta totalmente válido.

Dar el primer paso también es cuidarte

Si sientes que tus emociones te superan, te bloquean o te están robando calma, no tienes por qué afrontarlo solo/a. En terapia podemos trabajar para que lo que hoy te desborda empiece a tener sentido, nombre y salida. Cuando quieras, puedes reservar tu cita presencial en Valencia u online y empezar este proceso a tu ritmo, con acompañamiento profesional y un espacio seguro para ti.

Información de contacto

Puedes contactarnos a través de los siguientes medios. Te responderemos a la mayor brevedad posible.

Nuestra consulta

Envíanos un mensaje

¿Tienes alguna duda? Precios, horarios, especialidades… Escríbenos y te responderemos lo antes posible, sin compromiso.